Creadores de Contenido y Política: el caso de Aaron Parnas.
26/06/2026

Creadores de Contenido y Política: el caso de Aaron Parnas.

Nota armada por Esteban Concia más Notebook ML que ayudó a interpretar un episodio del Podcast de la Escuela de Posgrado de Gestión Política de la Universidad George Washington en el que dialogaron con

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¿Dónde invertir en publicidad y comunicación? 

En medios o en creadores de contenido. 

El  poder informativo dejó de estar concentrado en las grandes redacciones y comenzó a distribuirse entre individuos capaces de construir credibilidad, comunidad y velocidad narrativa. 

Hay un tema de adaptación del contenido: las personas o marcas que lo hacen comienzan a jugar bien el juego. 

No podes comunicar o informar como se hacía en el capitalismo industrial pues estamos en otro momento. 

Es cierto, sigue existienla energía, las tabacaleras, y la industria como valor agregado sobre los bienes primarios pero este capitalismo sumo otro poder: el poder de la nube y de lo intangible. Hay una trama de acumulación desde los datos. 

Durante décadas, la política se comunicó a través de intermediarios. Periodistas, líderes de opinión y demás. La técnica era instalar temas, Agenda Setting. Ese modelo está roto. 

Cada persona tienen su propio sistema de noticias en sus teléfonos. 

La entrevista realizada por la Graduate School of Political Management (GSPM) de la Universidad George Washington al analista e influencer político Aaron Parnas constituye una radiografía precisa de esta transformación.

No se trata simplemente del crecimiento de TikTok o de la irrupción de nuevos formatos audiovisuales. Lo que está cambiando es el concepto mismo de autoridad.

El periodista ya no compite con otros periodistas

Durante buena parte del siglo XX la autoridad provenía de la institución.

Hoy proviene de la comunidad.

Un creador de contenido que logra construir confianza puede disputar la agenda pública con organizaciones periodísticas centenarias. La legitimidad comienza a medirse menos por la estructura que respalda una información y mucho más por la consistencia del vínculo que una persona establece con su audiencia.

Aaron Parnas representa ese fenómeno. Su paso desde el derecho hacia el periodismo digital demuestra que la especialización técnica continúa siendo importante, pero ya no alcanza. La capacidad para traducir asuntos complejos en narrativas comprensibles se convirtió en un activo político de enorme valor.

La economía de la atención reemplazó a la economía de la distribución

Durante años el problema consistía en acceder a los medios.

Hoy el desafío consiste en capturar atención.

Las plataformas digitales redujeron drásticamente las barreras de entrada para producir información, pero elevaron exponencialmente la competencia por ser vistos.

Los algoritmos dejaron de premia}r la pertenencia institucional para privilegiar la capacidad de generar interés inmediato.

Eso explica por qué un creador puede alcanzar millones de personas en pocos días mientras organizaciones tradicionales luchan por sostener audiencias históricas.

Los algoritmos son nuevos editores

La diferencia es que no trabajan con criterios periodísticos.

Trabajan con señales de comportamiento.

Tiempo de permanencia.

Interacciones.

Probabilidad de compartir.

Comentarios.

Retención.

En consecuencia, la lógica de producción informativa comienza a adaptarse al funcionamiento de esos sistemas de distribución.

El riesgo aparece cuando la optimización algorítmica premia la simplificación excesiva, la confrontación permanente o las emociones negativas por encima de la complejidad analítica.

La viralidad no siempre coincide con la relevancia.

La confianza se convierte en el principal capital político

En un ecosistema saturado de información, la escasez ya no es de contenidos.

Es de credibilidad.

Por eso la ética deja de ser únicamente una discusión normativa para transformarse en una ventaja competitiva.

Un periodista, un consultor político o un creador digital que pierde confianza difícilmente pueda recuperarla mediante estrategias de marketing.

La reputación se convierte en el verdadero activo estratégico.

Del medio propio al modelo de comunidad

Otro de los cambios más relevantes es económico.

Durante décadas el periodismo dependió fundamentalmente de la publicidad.

Hoy aparecen modelos basados en comunidades, membresías y suscripciones como Substack, que permiten sostener independencia editorial mediante una relación directa con la audiencia.

La consecuencia es profunda.

El creador deja de producir para satisfacer únicamente a un algoritmo o a un anunciante y comienza a construir valor para una comunidad específica.

Es el regreso del medio propio, ahora potenciado por plataformas digitales.

La política también cambia

Estas transformaciones no afectan solamente al periodismo.

También modifican las campañas electorales.

Los candidatos ya no necesitan únicamente aparecer en televisión.

Necesitan construir presencia permanente en múltiples plataformas, generar conversación, desarrollar narrativas propias y sostener comunidades digitales activas.

La comunicación política deja de organizarse alrededor de eventos para comenzar a funcionar como un flujo continuo de contenido.

La influencia ya no depende exclusivamente del presupuesto.

Depende de la capacidad de producir atención de manera constante.

La gran enseñanza

Quizás la frase más importante de Aaron Parnas no sea tecnológica sino sociológica.

"Las redes sociales no son un reflejo de la vida real."

Una lección vital para la consultoría política es la advertencia de Parnas sobre la naturaleza de estas plataformas: **las redes sociales no son un reflejo fiel de la vida real**. Aunque son herramientas potentes para la movilización y la conexión sin precedentes, el consultor debe saber distinguir entre el "ruido digital" y el sentimiento del electorado en el territorio.

Recordarlo resulta indispensable.

Los algoritmos explican una parte de la conversación pública. Y acá hay un punto central. Lo digital y el territorio son parte de una misma estrategía pero tienen características distintas. 

Un punto para consultoría política es la advertencia de Parnas sobre la naturaleza de estas plataformas: **las redes sociales no son un reflejo fiel de la vida real**. Aunque son herramientas potentes para la movilización y la conexión sin precedentes, el consultor debe saber distinguir entre el "ruido digital" y el sentimiento del electorado en el territorio".

Nunca hay una sola herramienta, nunca hay una totalidad metodólica en las campañas electorales. 

La política sucede también en sus prácticas más ancestrales que están más "vivas" que nunca. Sucede en el territorio, en las organizaciones, en las instituciones y en las relaciones cara a cara.

La inteligencia estratégica de una consultoría política es poder vincular ambos mundos: tecnología más territorio es la consigna. 

Porque el futuro de la comunicación política no es exclusivamente de quienes dominan los algoritmos: el futuro de la comunicación política es de los que combinan ambos mundos.

Vamos a un tiempo de valores, y donde realizar buenas gestiones ya no es suficiente: hay que poner valores en juego. Las narrativas políticas deben convertirse 

**

 

Citas directas del Podcast .

El "Efecto Parnas": Disrupción y Estrategia en la Comunicación Política Digital

En el ecosistema actual de la **compol**, el caso de **Aaron Parnas** representa un cambio de paradigma sobre cómo se construye la autoridad y se distribuye el mensaje político en la era de la inmediatez. De estudiante de abogacía a convertirse en una **sensación de TikTok**, Parnas logró un hito difícil de ignorar para cualquier consultor: **alcanzar un millón de seguidores en apenas seis días**.

. La Democratización del Mensaje y la "Micro-Influencia"


La premisa fundamental de Parnas es que, en el entorno digital actual, **cada individuo actúa como un influencer en su propio ámbito**. Esta democratización ha permitido que figuras externas a las estructuras tradicionales de los medios de comunicación asuman un papel protagónico en la **diseminación de noticias y la formación de la percepción pública**. Para la comunicación política, esto implica que el control del relato ya no reside exclusivamente en las jefaturas de prensa, sino en la capacidad de generar **viralidad natural**.

El Algoritmo como Aliado y Desafío


Uno de los pilares del éxito de Parnas es el entendimiento del algoritmo de TikTok, el cual permite una exposición masiva basada en la relevancia del contenido más que en el capital social previo. No obstante, su análisis advierte sobre los riesgos estratégicos de depender ciegamente de estas herramientas:
*   **Contenido vs. Algoritmo:** Parnas sostiene que el **buen contenido logra tracción** independientemente de los cambios técnicos en las plataformas.


*   **Simplificación Crítica:** El uso de formatos cortos (short-form) es eficaz para el *engagement*, pero conlleva el riesgo de **oversimplificar asuntos políticos complejos**, un desafío constante para la comunicación responsable.

Credibilidad y Ética: El Nuevo Capital Político


En un entorno saturado de desinformación, Parnas identifica la **honestidad y la ética en el reporte** como los activos más valiosos para mantener la credibilidad a largo plazo. Para los estrategas de comunicación, esto sugiere que la transparencia no es solo un deber moral, sino una **táctica de supervivencia**. Parnas incluso propone la implementación de **algoritmos de código abierto** para aumentar la transparencia y mitigar la promoción involuntaria del extremismo o la desinformación.

Conclusión 


El caso de Aaron Parnas demuestra que la comunicación política moderna requiere una **adaptabilidad constante**. El futuro del sector no solo reside en dominar las plataformas de turno, sino en equilibrar el **engagement algorítmico con una base sólida de rigor informativo y supervisión regulatoria** para proteger la integridad del discurso público.