Campañas y posicionamiento.

Una campaña desde la mirada de un concejal: entre la voluntad, la formación y la estrategia.

Este artículo está realizado por un alumno de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) que cursa la Diplomatura en Comunicación Política: “Cómo construir poder y gobernar en la era digital”. Es un trabajo práctico en torno a aplicar a un caso puntual el modelo de campañas de Lucio Guberman "Flor de Posicionamiento".

19/08/2026

La política local suele estar atravesada por una idea tan instalada como equivocada: creer que el trabajo y la voluntad alcanzan para construir liderazgo. Sin embargo, la lectura de Flor de posicionamiento: popularidad y jugadas políticas en campañas electorales, de Lucio Guberman, me permitió comprender que la construcción política requiere además método, estrategia y planificación.


El autor propone un modelo simple pero profundo para analizar a cualquier dirigente político a través de seis dimensiones: popularidad, temas, jugadas políticas, gestión, identidad política y marca. Esta herramienta me resultó especialmente útil para evaluar mi propio proyecto político y detectar fortalezas y debilidades que muchas veces pasan desapercibidas en la dinámica cotidiana de la actividad pública

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En mi caso particular, como concejal opositor y presidente de uno de los clubes más importantes de la ciudad, pude reconocer que la popularidad y la identidad política constituyen dos de mis principales fortalezas. La presencia territorial, el contacto permanente con los vecinos y la actividad social desarrollada durante años generan un nivel de conocimiento y cercanía que representa un capital político importante.


El libro también me permitió entender mejor la relevancia de las jugadas políticas dentro de una estrategia de posicionamiento. Una de las acciones que mayor repercusión tuvo en el último tiempo fue la publicación de un contenido crítico hacia el gobernador, a quien responsabilicé políticamente junto al intendente por el abandono de la ciudad. Esa acción logró instalar un tema en la agenda pública y generar conversación política, algo que Guberman identifica como una herramienta central del posicionamiento.


Una de las frases del libro que más me impactó sostiene que "la mejor estrategia es un traje a medida del dirigente que la desarrollará". Esta idea me llevó a reflexionar que no existen recetas universales ni campañas copiadas que puedan garantizar resultados, sino que cada dirigente debe construir una propuesta auténtica, coherente con su historia, su territorio y sus capacidades.


Otra cita que considero fundamental es cuando el autor afirma que "el posicionamiento es un sistema organizado para encontrar ventanas en la mente". Entender esta definición me ayudó a comprender que la política no consiste solamente en comunicar más, sino en comunicar mejor y lograr conexiones reales con las preocupaciones y expectativas de la ciudadanía.


El ejercicio de aplicar la "flor de posicionamiento" a mi realidad política también permitió identificar mis principales desafíos. La gestión y la marca personal aparecen como los pétalos más débiles del proyecto. Como concejal opositor, muchas iniciativas quedan frenadas por la falta de mayorías en el Concejo Deliberante, mientras que todavía existe un importante margen para consolidar una identidad visual y comunicacional más fuerte y reconocible.


Finalmente, considero que el principal aporte del libro fue brindarme una herramienta concreta para ordenar la estrategia política y dejar de actuar únicamente desde la intuición. Guberman sostiene que el objetivo es evitar convertirse en un "objeto político no identificado", y probablemente allí radique la mayor enseñanza de esta obra: en política no alcanza con hacer, también es necesario que la sociedad comprenda quién sos, qué representás y hacia dónde querés llevar tu proyecto.

 

Leonel Fernandez, concejal en la ciudad de Chepes, sur de la provincia de La Rioja.