El nuevo senador de Colombia: se vestía de elefante blanco para marcar obras inconclusas.
Asume de Senador. Campañas.
Un hombre, con disfraz de elefante blanco que le cubre el cuerpo, tiene la cabeza visible en medio de una obra abandonada.
Después de años de documentar de manera anónima proyectos de obras públicas inconclusos en Colombia, Luis Carlos Rúa reveló su identidad días antes de su elección.
Los colombianos lo conocieron por años solo como un hombre anónimo disfrazado de elefante que exponía obras públicas sin terminar en videos bastante populares.
Este mes, lo han elegido senador.
Luis Carlos Rúa, ingeniero de 33 años de la ciudad occidental de Pereira, se ganó un gran número de seguidores en TikTok e Instagram como “Elefante Blanco”, donde documentaba obras inconclusas. La expresión de un “elefante blanco” se refiere a un proyecto costoso que nunca se termina, un símbolo de despilfarro y mala gestión.

Sus videos, que han ayudado a sacar a la luz y a veces a acelerar proyectos paralizados, tocaron una fibra sensible de los colombianos, quienes llevan tiempo frustrados por las carreteras, escuelas y puentes inacabados.
El Times Una selección de lecturas que no encontrarás en otro lugar, con eñes y acentos. Get it sent to your inbox.
Advertisement
“Era muy conocido por su activismo. No era muy conocido como persona particular”, dijo Sergio Guzmán, analista político colombiano.
Rúa se presentó con poca maquinaria de partido e hizo campaña en las casetas de peaje de las autopistas y repartiendo folletos. Obtuvo unos 120.000 votos en las elecciones del 8 de marzo, uno de los mejores resultados del partido centrista Alianza Social Independiente y suficiente para ganar una curul en el Senado.
Reveló su identidad solo tres días antes de la votación. “Fue increíble”, dijo.Rúa ha tardado años en llegar a la política.
Apareció públicamente por primera vez en 2019 como testigo clave en una controversia electoral en Pereira, una ciudad de 600.000 habitantes situada en la región
En aquel momento, era contratista de la alcaldía y dijo que algunos funcionarios habían presionado a trabajadores públicos para que ayudaran a reclutar votantes para el sucesor preferido del alcalde. También facilitó una grabación de audio en la que, según dijo, se escuchaba al alcalde hablar de la campaña de captación, de acuerdo con una sentencia judicial.
Tras la aparición de la grabación, un organismo de supervisión del gobierno suspendió al alcalde, pero posteriormente un tribunal superior declaró que la grabación era inadmisible y ratificó el resultado de las elecciones, con lo que se mantuvo la victoria del aliado del alcalde.
Iván Serrano, periodista que informó sobre el caso, dijo que le sorprendió la voluntad de Rúa de hablar, ya que los trabajadores públicos rara vez lo hacen por miedo a perder su empleo.
“Él se dio toda una pela por poner la denuncia y poner la cara”, dijo. “Es una valentía enorme”.
ImageUna persona dentro de un disfraz de elefante blanco en una habitación. Sostiene la cabeza del elefante entre sus manos y mira hacia una ventana.
Rúa en casa. Tuvo su primer contacto con el activismo, dijo, cuando intentó denunciar la corrupción en su ciudad natal.
Rúa dijo que se vio obligado a abandonar Pereira tras ser avergonzado públicamente y condenado al ostracismo por convertirse en denunciante.
“Una vez fui a una oficina y me dijeron Judas, el que traicionó a Jesucristo”, dijo.
Se trasladó a Medellín, alquiló una habitación y durmió en un colchón en el suelo. Tuvo su primer contacto con el activismo, dijo, cuando empezó a temer los riesgos.
“En Colombia, denunciar puede costar la vida”, dijo.
Decidió crear un personaje anónimo: el elefante blanco.
Vestido con su disfraz de felpa, empezó a documentar proyectos inacabados. Presentó peticiones legales, siempre protegiendo su identidad, para forzar que se tomaran medidas. En un video documentó los retrasos y los problemas de seguridad de un puente en Ocaña, en el noreste de Colombia, que formaba parte de un proyecto de carreteras financiado con fondos nacionales. El caso se hizo viral y provocó reparaciones por orden judicial.
“Yo dije: ‘definitivamente la gente sí tiene solidaridad’”, dijo.
El mensaje se refería a un problema más amplio. En Colombia, los contratos públicos para obras grandes de construcción se adjudican a veces a aliados políticos
El gobierno de Colombia tiene registrados más de 1400 proyectos de obras públicas que nunca se terminaron.
La Contraloría General de la República de Colombia ha identificado en todo el país más de 1400 proyectos de este tipo por valor de más de 6000 millones de dólares.
Andrés Hernández, director del capítulo colombiano de Transparencia Internacional, un grupo anticorrupción, dijo que las figuras que presentan este tipo de cuestiones “de manera tan sencilla y tan gráfica logran tener interés en la ciudadanía en general”, dijo
Con el tiempo, el trabajo de Rúa se amplió. Viajó por todo el país (a menudo dormía en su coche) y financió sus esfuerzos mediante la programación informática independiente, la microfinanciación colectiva y la venta de peluches de elefantes. Dijo que había recaudado unos 125.000 dólares en donaciones.
Guzmán, el analista político, dijo que los votantes veían en Rúa a alguien que ya había desafiado a quienes estaban en el poder.
“Ha conseguido que echen a gente de sus trabajos”, dijo. “La gente que debería prestar atención a esto está dormida al volante”.
El asunto se convirtió en algo personal en noviembre de 2024, dijo Rúa, cuando su padre murió tras caer en un bache mientras iba en bicicleta en Pereira, un peligro que su padre había denunciado pero que nunca se arregló.
Sus partidarios lo instaron a postularse en las elecciones. Se afilió al partido Alianza Social Independiente, pues dijo que le permitía mantenerse independiente de las facciones políticas tradicionales.
Serrano, el periodista, se sorprendió al darse cuenta de que la persona sobre la que había informado estaba detrás del personaje del “elefante blanco”, y que una figura anónima había convertido la visibilidad en internet en votos. En Colombia, las elecciones al Senado son de ámbito nacional, por lo que los ganadores deben recibir un gran número de votos.
Incluso Rúa se mostró sorprendido por la magnitud de la respuesta a su elección.
“Hoy, dos días, no paran de hacer videos sobre mí”, dijo. “Me llaman de todos los medios… Es una cosa que yo no me esperaba”.
Dice que pretende seguir siendo independiente en el Congreso y confiar en la presión pública más que en las alianzas políticas, mediante el uso de las redes sociales para movilizar el apoyo a cuestiones como la seguridad vial y el acceso al agua.
“Vamos a resignificar el significado de ser senador”, dijo.



