24/09/2026
Nuevas estrategias para nuevos tiempos: Guberman, aportes claves para la era digital.
En un contexto social atravesado por la digitalización de la vida cotidiana y marcado por un contexto político de aparente apatía, preguntarnos por la política electoral pareciera ser un callejón sin salida. Guberman, viene a recordarnos viejos conocidos y a ofrecernos nuevos marcos metodológicos para pensar y actuar en estos nuevos tiempos.
“Flor de posicionamiento se constituye en un gran aporte para quienes se dedican profesionalmente a la comunicación política y a la gestión de campañas electorales, para los estudiantes y académicos de las ciencias sociales, los políticos y todos aquellos que estén interesados en los procesos eleccionarios y en la política en general”. (Guberman, 2022; p.10)
Guberman en su libro “Flor de posicionamiento” publicado en 2022 nos complejiza la tarea de posicionar un candidato: desde un enfoque multidimensional nos propone pensar en seis “pétalos” que tener en cuenta. Seis pétalos que nos permitirán construir una estrategia apropiada para los tiempos que hoy corren.
Estos seis pétalos hacen referencia a distintas dimensiones que acercan al votante, al realizar su diagnóstico sobre ellas podemos fortalecer y explorar para desarrollar un trabajo efectivo.
Ellas son: popularidad, tema al que es asociado, jugada política, gestión, identidad política y marca.
El aporte de Guberman así es ofrecernos una hoja de ruta para diseñar una campaña en la que las diferentes pétalos serán parte sustancia a tener en cuenta
Preguntarnos sobre estas dimensiones nos ofrecerá, según Guberman, tener un panorama más amplio sobre el alcance (y tipo de alcance) que tiene nuestro candidato.
Nos permite construir una estrategia que, partiendo del diagnóstico de la situación de competición, posicione al candidato, evitando su vulnerabilidad o espacios en los que pueda ser atacado por los rivales. Para este, los pétalos se relacionan entre sí, se refuerzan y se retroalimentan, funcionan como un mecanismo de significados que fortalece la imagen del candidato frente al electorado.
Descuidar una de ellas no solo significa un posible blanco de ataque sino también un desequilibrio que podría poner en crisis nuestra estrategia.
Empaparse de los planteos de Guberman no es solo adquirir nuevas dimensiones y herramientas de análisis a tener en cuenta. Es también reconstruir un camino de la comunicación política y de las corrientes de votos; reencontrarse con Lakoff y su concepto de marcos mentales para resignificar y re-pensarlo en la era de las pantallas y las emociones.
Es también, encontrarse con una hoja de ruta que nos permitirá analizar a nuestro candidato y una serie de acciones y recomendaciones para llevar adelante una campaña.
Describiré esta lectura como reveladora en el sentido estricto de la palabra. El aporte metodológico de Guberman ofrece una clara exposición sobre los tipos de votantes y cómo legar a ellos; herramientas clave para observar al candidato en su integralidad y reforzarlo
como figura.
Es la lectura necesaria y fundamental para comenzar a realizar campañas efectivas, funcionales y de alcance. Ya lo dijo Guberman: el objetivo es que el candidato deje de ser un OPNI (objeto político no identificado), que las palabras funcionen y que la estrategia marque el camino.
Sin Guberman no podemos pensar las campañas del siglo XXI.
Y sin la creatividad, no la podemos ejecutar: “:..tienen una finalidad heurística, es decir, tienen la intención de estimular la invención
mucho más que la copia mecánica …Se la asocia a estrategias, técnicas y criterios que
habiliten el abordaje de problemas a través de la creatividad” (Guberman,
Nota realizada por Camila Asselborn.